YO DIGO SÍ A LA PAZ

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lunes, 3 de mayo de 2010

Adiós a un Amigo

Por Germán Ayala Osorio

Sé que para muchos puede resultar exagerado, insólito y hasta ridículo leer o escribir una carta a un perruno amigo, que partió temprano. Pues hoy lunes 03 de mayo de 2010 partió temprano un ser divino, especial. Ahora pienso que a Yuco jamás le gustaron las reglas, las normas. Eran espontáneas sus decisiones para violarlas, para obviarlas. Yuco era insolente, atrevido, inoportuno, cansón, pero alegre. Por eso quizás me duele su partida, como jamás imaginé que me iba a doler la partida de un animal. Creo, sin exagerar, que a Yuco lo alcancé a querer como a un hijo, como un semejante.

Yuco, decíamos, era un niño cansón, hiperactivo, y además, tema de conversación con amigos, con veterinarios que lo conocieron y atendieron en su corta existencia. Yuco, un nombre que remitía a un par de asuntos humanos, muy serios por cierto, resultó de un juego de palabras, y resultó la mejor forma de llamar a ese perrito amoroso al que recordaré siempre.

Yuco fue una extensión del amor que siento por la Beba. Fue el mejor camino para acercarme a la vida de estos animalitos que Diana tanto ama. Gracias a ella aprendí a amarlos, a respetarlos, pero aún así, me siento culpable por la partida de Yuquito.

Agradezco a la vida, al destino, por haberme permitido conocer a este animalito precioso. A mi burro, como le decía. El vacío no lo llenará otro perrito. Ahí estará esa espina, ahí estará en su tumba, en su propia tumba. Habrá un ritual para él, un duelo, se lo merece, como todo mortal. Qué dolor sabernos finitos y más con aquellos que dependen tanto de nuestro buen juicio, de nuestra decisión de hacerlos parte de nuestras vidas.

He llorado mucho por Yuco. Sólo espero que la vida me dé la oportunidad de seguir amando y respetando a los dos seres que me quedaron en casa. Por la memoria de Yuquito que así lo haré. y claro, a todos ser vivo sobre este Planeta.

Adiós Yuquito. Estas palabras para ti, quizás me sirvan de válvula de escape para dar salida a este dolor, a esta pena. Decíamos que Yuco era un niño hiperactivo que había muerto temprano y había reencarnado en él. Ahora no sé qué decir. Era la mata de la ingenuidad, de la inocencia, pero también de la fiesta.

Perdona si te fallé. Te disfruté hasta el último momento. Quizás ese fue mi error.

4 comentarios:

Daniel dijo...

yo se lo que se siente perder la mascota... paz en la tumba de YUCO.

mantisv dijo...

Querido Germán... Toda nuestra familia los acompaña en este dolor inmenso, y tengan la firme certeza que Yuco será recordado por lo que era: un gran amigo. Un abrazo... Familia Valderrama Devia

ANDRES GIOVANNI ALEGRIA dijo...

shalom ... es duro el camino ten en cuenta esto q aunque tu amiguito no esta ya esta devuelta al creador.
y eso hace tu labor para con el en la tierra por demas exaltada.
El Zóhar, Capítulo Metzora, Punto 10) Llegado el momento en que el alma debe abandonar el cuerpo, el alma no se separa del cuerpo antes de que la Divinidad aparezca frente a ella, y el alma sale del cuerpo hacia la Divinidad, lleno de alegría y amor por Ella. Si es un justo, se reúne con Ella y se adhiere a Ella

Maira dijo...

Viejo...es muy dura una experiencia de esas, pero hay que seguir adelante. Nadie ocupara su lugar..pero pensar en nuevo perrito puede ser una buena opcion.
Un abrazote