YO DIGO SÍ A LA PAZ

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jueves, 13 de octubre de 2016

DE MARCHAS Y LIDERAZGOS

Por Germán Ayala Osorio, comunicador social  y politólogo

Las consecutivas marchas por la paz que se suscitaron después del apretado triunfo del NO el 02 de octubre,  y las que vendrán, recogen en parte el sentir de los jóvenes que votaron SÍ ese domingo. Incluso, se cree que muchos de los que no salieron a votar el día del plebiscito, participan activamente de las movilizaciones. Si es así, se trataría de una tardía  reacción y toma de conciencia.

Eso sí, se trata de expresiones democráticas que reclaman la presencia de nuevos líderes y liderazgos capaces de disputar protagonismos a quienes desde de tiempo atrás, y  a través de un ejercicio de la política soportado en un ethos mafioso, solo han servido  para consolidar  un Régimen que deviene históricamente corrupto.

Mientras que en las calles se grita ¡Acuerdo ya!, en apoyo irrestricto al Acuerdo Final y a su implementación, la construcción del Pacto Político Nacional que forzó  el resultado negativo obtenido en el plebiscito, avanza lentamente y ceñido a los intereses y aspiraciones de sectores de poder que a pesar de su creciente ilegitimidad e inmoralidad, se atreven a proponer ajustes, de forma y estructurales, al Acuerdo Final.  

Mientras los marchantes no identifiquen un líder capaz de enfrentarse discursivamente al montaraz latifundista y propietario del Centro Democrático, al inmoral y corrupto Alejandro Ordóñez Maldonado, al incapaz y celoso, Andrés Pastrana Arango, a los resbaladizos líderes cristianos que engañaron a sus seguidores con aquello de la "ideología de género"  y a la confundida Martha Lucía Ramírez, las multitudinarias marchas solo servirán para atizar la polarización o para llamar la atención de los noticieros privados de televisión que abrieron sus micrófonos a las mentiras  y tergiversaciones a las que apeló el Centro Democrático, en cabeza del ganadero y ex presidente, Álvaro Uribe Vélez; mentiras y estratagemas que el entonces jefe de campaña, Juan Carlos Vélez Uribe, confesó al periódico La República en reciente entrevista.

Así entonces, y a la espera del pronunciamiento del Presidente en torno a las propuestas allegadas por los “líderes” políticos del NO, las marchas y los plantones continuarán hasta que su ineficacia política termine por llevar  a los marchantes al cansancio y al agotamiento.

Mientras no se consolide un movimiento social y político, las coloridas movilizaciones servirán exclusivamente para animar la discusión y enviar positivos mensajes a quienes sí querían refrendar el Acuerdo Final. Insistir en que las marchas devienen  limpias y asépticas de la política es un error. Por el contrario, estas deben tener ese carácter en la medida en que se entiendan que deben servir para confrontar a quienes hoy reclaman la pírrica victoria del NO.

Bien podría la senadora Claudia López acercarse a los líderes que han convocado las masivas movilizaciones y ella misma erigirse en su vocera y liderar, desde el Congreso, un movimiento social y político que defienda no solo el Acuerdo Final, sino que exija al timorato y apocado Presidente del Congreso, el inicio de la función legislativa en aras de implementar lo acordado y firmado en La Habana.

Finalmente, el resultado del 02 de octubre tiene un carácter político que sin duda le resta capacidad de maniobra al Presidente, pero el carácter jurídico y vinculante del Acuerdo Final necesita que la Unidad Nacional asuma la tarea de la implementación. Y es allí en donde el Presidente del Congreso debería de jugar un papel protagónico. Pero no, su débil carácter no le permite cumplir con esa tarea.

Ello no va a suceder porque, como diría el Presidente, esa tal Unidad Nacional parece no existir para defender el Acuerdo Final. Es claro que los grandes y viejos caciques no se movilizaron en sus regiones. No movieron sus maquinarias: dejaron solo a Santos.

Insisto en que la única que podría asumir el liderazgo y la lucha en estos momentos aciagos, es Claudia López. Lastimosamente no hay dentro de la Unidad Nacional y del Congreso otros líderes políticos combativos y  capaces de recoger la maltrecha bandera de la paz que ese domingo 02 de octubre nos tiraron en la cara los seis millones que votaron por el NO. La misma sucia e indecorosa bandera de la paz con la que oscurecieron el panorama político del país. Habrá que esperar. 


Adenda: darle juego político al latifundista y senador, Álvaro Uribe Vélez y al corrupto ex Procurador, Ordóñez Maldonado, es propio de quienes lideran este Régimen corrupto que se auto reproduce y se consolida con los negativos y nocivos liderazgos de estos dos ladinos personajes. La paz, al parecer, no podrá ponerse por encima de los intereses de ese sector del Establecimiento que se beneficia de la extensión en el tiempo del conflicto armado interno. 



Imagen tomada de Semana.com

1 comentario:

Nidia Nañez Sanchez dijo...

German, completamente de acuerdo contigo cuando afirmas que necesitamos con urgencia un líder que recoja los nuevos sentires sobre la paz y también de acuerdo con que ESA LÍDER podría ser CLAUDIA LÓPEZ, pero por favor que venga ya esa capacidad de liderazgo, es ahora cuando la necesitamos.